90 Años Cantándole a Chile
Nuestra Historia
n un Santiago apacible de finales de los años treinta, arbolado, con tranvías, sin smog y rodeado de campos, nuestros abuelos escucharon nacer, en 1937, las voces y las guitarras que dieron su sello característico a Los Huasos Quincheros. Años más tarde, nuestros padres se enamoraron bailando y cantándose al oído sus románticos boleros. También los jóvenes de hoy los identifican a través de sus tonadas y canciones, que hablan de sentimientos, paisajes, personajes y tradiciones.
Los Quincheros representan la nostalgia de un Chile sencillo, amistoso, alegre, sin odios, inocente y hasta pueblerino. Aun en la actualidad, nuestro país sigue apegado a los valores y costumbres de una cultura campesina que se mantiene vigente y representa un sello de chilenidad, dentro del cual la música de este Conjunto es un elemento infaltable.
na de las grandes virtudes del Conjunto es su universalidad. El auténtico espíritu chileno que representa su música ha trascendido fronteras y se ha comunicado con públicos muy diversos. Su trayectoria los ha llevado a Japón, Tahití, Rusia y Francia; a presentarse ante Su Santidad en el Vaticano, la reina de Inglaterra y los asistentes al más modesto rodeo de nuestro territorio; y a actuar en lugares tan distintos como el Lincoln Center de Nueva York, la Primera Feria Internacional de Osaka, el transatlántico Queen Mary, un gimnasio techado de Chiloé, el Estadio de Frankfurt durante la inauguración del Mundial de Fútbol, la Escuela Villa Las Estrellas en la Base Presidente Frei de la Antártica y el Teatro Municipal de Santiago. Sus imágenes y canciones también han quedado inmortalizadas en películas, y el Conjunto ha participado en innumerables obras benéficas.
A esa universalidad se suma una gran versatilidad. Junto con su reconocido amor por el folclor de Chile y Latinoamérica, Los Quincheros han incorporado a su repertorio otros estilos y ritmos. Esta apertura ha enriquecido su propuesta musical y les ha permitido lucir distintas facetas interpretativas sin perder su identidad.
u presencia internacional se extiende también a Estados Unidos, España, Inglaterra, China, Corea y toda Latinoamérica. Además, se han presentado en teatros tan importantes como el Kennedy Center, el Bolshói, el Metropolitan y la Sala Pablo VI del Vaticano.
Han sido distinguidos en el extranjero por la OEA y las Naciones Unidas, además de recibir en Londres un reconocimiento por la venta de un millón de discos. Entre sus logros destacan también tres triunfos en el Festival de Viña del Mar, el Premio a lo Chileno en 2003 y el Premio Presidente de la República en 2012.
El éxito y la permanencia de Los Quincheros no son fruto de la casualidad ni de la fortuna. Se trata de un fenómeno que va más allá de lo musical y se adentra decididamente en lo social, cultural y sentimental de nuestra gente. Los Quincheros nacieron de una gran idea artística concebida en Santiago, en 1937, por cuatro jóvenes estudiantes universitarios. Desde entonces, el Conjunto ha perdurado por ya nueve décadas, conservando un estilo y un sonido propios, además de un repertorio particular, clásico y novedoso a la vez, que sigue siendo requerido por el público.
ero las buenas ideas, para concretarse, necesitan de buenos gestores. A lo largo de todos estos años, sus 24 integrantes han estado investidos de la misma dedicación, profesionalismo, mística y amor por este quehacer mágico, que se ha mantenido vivo, pleno de ilusión, siempre joven y alegre, con la energía y el espíritu renovadores que las obras de los seres humanos necesitan para permanecer en el tiempo.
Los sucesos que se encadenan en la intensa y fascinante historia de Los Quincheros son demasiados para condensarlos en pocas líneas. Basta decir, entonces, que Los Quincheros, por encima de las modas e invulnerables al paso del tiempo, son cada año más universales.
Los Huasos Quincheros de hoy son: Antonio Antoncich, José Vicente León, Eduardo Troncoso y Rodrigo Zegers.